Hoy, nada mas llegar al curro, allí estaba él.
Salí tan rápido como pude de la oficina, corrí bajo la lluvia sin importarme si empujaba, si tiraba niños al suelo, o si un autobús estaba apunto de atropellarme. Cuando conseguí llegar a casa, me refugié en mi habitación y... me sentí como:
En ocasiones, siento que Metal Gear me sigue a todas partes, incluso al trabajo.



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